2
ENERO 2020.- Al cumplirse 26 años de su aparición, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN),
ratificó su oposición a los proyectos de infraestructura del gobierno de Andrés Manuel López Obrador como el Tren Maya,
el corredor transísmico y la carretera transversal Pijijiapan-Palenque,
entre otros, porque “desprecia a los pueblos originarios, como lo hace con la
misma Madre Tierra, la que defenderemos hasta morir si es preciso”.
En el Caracol, Semillero
Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona en la comunidad de
Morelia, municipio de Altamirano, el subcomandante Moisés, llamó al Congreso
Nacional Indígena (CNI), a individuos, colectivos, y organizaciones de la sexta
nacional internacional y a redes de resistencia y rebeldía a la movilización,
“cada quien en su geografía, su calendario y con sus modos”.
Ante cientos de hombres y mujeres
zapatistas, Moisés leyó un pronunciamiento a nombre del EZLN; señaló que los
zapatistas defenderán la madre tierra, “hasta morir si es preciso”. Dijo
que atrás de los megaproyectos que propone el gobierno federal, “se esconde la
muerte” y con esto se busca “destruir todo un territorio”, así como el aire, el
agua, la tierra y las personas.
Con los megaproyectos “la
bestia se zampa de un bocado pueblos enteros, montañas y valles, ríos y
lagunas, hombres, mujeres” y así una vez culminada su destrucción avanza hacia
otros puntos donde hace “lo mismo”.
Así, la “bestia
capitalista” que “se esconde detrás de los megaproyecos
tiene su maña, su mentira, su trampa para convencer”. Además, desprecia a los
pueblos originarios, como lo hace con la misma Madre Tierra.
En
esa reunión, acusaron al gobierno de Andrés Manuel
López Obrador de suplantar su voluntad a través de “consultas engañosas”,
para “imponer por la fuerza el mal llamado Tren Maya, que entrega los
territorios indígenas al gran capital industrial y turístico”; acordaron
articularse para defender su territorio, ser
autosustentables y fortalecer un sistema de vida en un modelo económico
distinto al capitalista.
Y a la
reunión de “Mujeres que Luchan” que se celebró entre el 26 y 29 de este mes, en
una de las cañadas del municipio de Altamirano, en la entrada a la selva
Lacandona, casi cuatro mil asistentes -mujeres de 49 países- también
cuestionaron el impacto que en este sector de la sociedad tiene el modelo
económico capitalista y los proyectos basados en la extracción de recursos
naturales.
En este
marco, este 31 de diciembre, en la celebración de los 26 años de que el EZLN
salió a la luz, la dirigencia del grupo insurgente, en voz del Subcomandante
Insurgente Moisés, reivindicó el sentido de su lucha para crear mejores
condiciones de vida, su rechazo al sistema económico capitalista, y la
construcción de nuevos modelos de desarrollo basado en la autogestión y
autonomías que recuperan saberes de los pueblos originarios.
Esto
confronta directamente el rumbo de anteriores y del actual gobierno. En este
sentido, antes un audiencia conformada principalmente por milicianos zapatistas
-quienes tienen una formación militar- Moisés sostuvo: “nos hemos mantenido
firmes en construir algo nuevo. Hemos tenido fallas y errores, es cierto.
Seguramente haremos más en nuestro largo camino, pero nunca nos hemos rendido,
nunca nos hemos vendido, nunca hemos claudicado (…) y cada vez somos más. Tenemos
un proyecto de vida, en nuestras comunidades florecen escuelas y clínicas de
salud, y se trabaja la tierra en colectivo.
“Y en
colectivo nos apoyamos, somos pues comunidad, comunidad de comunidades. Y
seguimos firmes en el cumplimiento de nuestro deber como pueblos guardianes
de la madre tierra”.
En esta
región de Chiapas, en la cañada de Altamirano, una de las puertas de entrada a
la Selva Lacandona, donde se encuentra una de sus once sedes, el
vocero del EZLN cuestionó los “megaproyectos”, y la determinación gubernamental
por realizarlos. “Ante ello, Moisés sostuvo, “nosotros los
pueblos zapatistas lo tomamos como que está retando, como que está diciendo que
él tiene la fuerza y el dinero y a ver quién se opone a su mandato. Está
diciendo que se va a hacer lo que él diga, no lo que digan los pueblos y que no
le importan las razones. Entonces nosotros los pueblos zapatistas tomamos la parte
que nos toca de ese reto”.
Entonces
lanzó a las personas reunidas: “¿están dispuestos los pueblos zapatistas a
perder todo lo que han avanzado con su autonomía?”. La respuesta fue un “sí”.
“Estamos dispuestos a morir como alternativa de sociedad, como organización,
como pueblos originarios de raíz maya, como guardianes y guardianas de la madre
tierra, como individuos e individuas zapatistas. Entonces nosotros los pueblos
zapatistas seguimos nuestro modo y nuestro calendario, hicimos la ofrenda sólo
para avisarle a la madre tierra que la defenderemos, la
defenderemos hasta morir si es preciso”.
“Buscamos
a una persona que sea zapatista y esté dispuesta a todo, a todo. Y encontramos
no una, ni dos, ni cien, ni mil, ni diez mil, ni cien mil. Encontramos a todo
lo que se llama Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, dispuesto a todo para defender la tierra”.
Con información de La Jornada y Aristegui
Noticias