A
Tiro de Piedra /
Por
Julian Santiesteban /
Tanto
se ha insistido en que la calma y serenidad debe mantenerse ante la posibilidad
de que el coronavirus Covid-19 llegue a México, que los primeros que se lo
creyeron fueron los funcionarios del Sectur Salud en todos los niveles, pues se
vieron más que rebasados ante la posibilidad de que uno de los 6 mil
tripulantes del crucero Meraviglia estuviera infectado y, como siempre en lo
local, tuvo que ser el gobernador, Carlos Joaquín González, quien a la
medianoche del miércoles mandó un mensaje para generar tranquilidad entre los
quintanarroenses y cozumeleños, en específico, pues hasta protestas hubo en
contra de la llegada de la embarcación que, sin embargo, atracó este jueves en
el puerto más importante del mundo en arribo de las mismas: Cozumel.
Quien coronó el tema fue el mismo presidente de la República,
Andrés Manuel López Obrador, quien al ser cuestionado sobre el tema en su
conferencia mañanera, dijo que no podía impedirse el descenso de turistas “por
discriminación”, que se revisaría el aspecto sanitario y que, a pesar de que al
crucero le fueron negados los permisos para atracar en Jamaica y las Islas
Caimán, pues en México si podría hacerlo.
Ojalá que no haya nada por lamentar, pero las que sí son
lamentables son las cambiantes versiones emitidas por la secretaria de Salud,
Alejandra Aguirre Crespo, quien desde su primera versión para medios dijo que
el pasajero del Meraviglia no portaba el Covid-19, sino algún tipo de
influenza, pero recalcó que la embarcación no llegaría a Cozumel, pero más tarde
emitió otro video en el que cambió la versión, dando la bienvenida a México a
los cruceristas. El presidente municipal de Cozumel, Pedro Joaquín Delbois,
cambió de nuevo la versión a eso de las 8 de la noche, recalcando que la
embarcación no podría atracar, y finalmente el gobernador quintanarroense
emitió a través de redes sociales un aviso en el que se señalaba que no
atracaría el crucero, sino que permanecería anclado en la costa cozumeleña.
Mientras estas cambiantes versiones se emitían –todas
oficiales-, ciudadanos cozumeleños gritaban en el muelle que no se permitiera
el arribo, “ya con el dengue tenemos”, decían algunas pancartas (y es que
Quintana Roo tiene 4 semanas en primer lugar en casos de este padecimiento en
todo México); pero por la mañana, cuando ya todos los medios habían dado cuenta
que el crucero sí atracó, a las 8:15 de la mañana, Alejandra Aguirre Crespo
informó en redes sociales del hecho. Y así, como podrá observarse, un solo
pasajero –de seis mil- bastó para evidenciar que, aunque los comunicados
oficiales no cesaban en autoalabos y señalamientos de estar preparados para la
contingencia, la realidad fue muy diferente.
Siendo optimistas, ojalá que la mala experiencia sirva para
que la comunicación sea más efectiva y los protocolos se apliquen
verdaderamente; que si se quiere que la población no magnifique los hechos, se
realicen verdaderamente campañas informativas para evitar la psicosis colectiva
y, sobre todo, se desarrollen estrategias para que, en caso de que arribe una
embarcación con algún pasajero enfermo, se le pueda atender en las costas sin
que sea necesario que atraque; recuérdese el desastroso resultado en Japón de
otro crucero que permaneció en cuarentena –el Diamond Princess-, y que la
semana pasada se permitió a su tripulación y pasajeros retornar a sus países de
origen, comprobándose que 800 de ellos portaban el Covid-19 y ahora el
coronavirus continúa expandiéndose sin control. Que la lección se aprenda,
porque alguien en la Secretaría de Salud –en cualquiera de los niveles- está
dejando se hacer su trabajo.
COMENTARIO MORBOSO
Con dos votos a favor, Víctor Vivas Vivas asumió este jueves,
por tercera ocasión, la presidencia del Tribunal Electoral de Quintana Roo
(Teqroo), máximo órgano que sancionará las elecciones del próximo año, y en el
2022 las del nuevo gobernador de Quintana Roo.
Con el desprestigio a cuestas, tanto de la institución como
el suyo personal, Vivas Vivas llegó al cargo con todo el apoyo de los “poderes
fácticos” de la entidad y a ellos deberá responder con sus actos, aunque en
realidad de eso se le ha señalado siempre. Mal y de malas, ya lo veremos en
breve, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.