Sheinbaum le pone un ‘estate quieto’ a tortilleros: ‘No hay razón para que suba kilo de tortilla’

DIANA ALVARADO 14 DE ABRIL.-La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó el aumento en el precio del kilo de tortilla anunciado por productores, al asegurar que “no hay razón” para dicho incremento, ya que el costo del maíz se encuentra en niveles históricamente bajos.

 

Durante su conferencia matutina, la mandataria informó que instruyó al secretario de Agricultura, Julio Berdegué, a dialogar con tortilleros y actores del acuerdo maíz–tortilla para revisar las causas del aumento y evitar que se concrete.

 

El incremento previsto sería de entre 2 y 4 pesos por kilo, lo que generó inconformidad en el gobierno federal, que mantiene acuerdos con el sector para contener los precios de productos básicos.

 

Sheinbaum insistió en que no existe justificación económica para subir el precio al consumidor final, al señalar que los granos como el maíz, frijol y sorgo han bajado de precio.

 

Por su parte, el Consejo Nacional de la Tortilla explicó que el aumento no se debe al maíz, sino a otros factores como costos de gas, transporte, insumos, mantenimiento y salarios, además de un rezago en los precios acumulado en los últimos años.

 

También señalaron que el precio de la tortilla varía en el país, con promedios de alrededor de 22 pesos por kilo en la Ciudad de México y hasta más de 30 pesos en otras regiones, lo que influye en los ajustes locales.

 

El anuncio del alza se da en un contexto de presiones inflacionarias en México, donde el gobierno busca mantener estables los precios de la canasta básica mediante acuerdos con distintos sectores productivos.

 

Con esta postura, el gobierno federal busca evitar incrementos en uno de los alimentos más importantes de la dieta mexicana, al tiempo que mantiene diálogo con productores para encontrar soluciones sin afectar a los consumidores.

Suplentes, vayan calentando: Senadores de Morena alistan licencias por elección 2027

DIANA ALVARADO 14 DE ABRIL.-

Senadores de Morena analizan solicitar licencias a sus cargos para participar en las elecciones de 2027, por lo que sus suplentes podrían asumir temporalmente las funciones legislativas en el Senado.

 

De acuerdo con versiones al interior del grupo parlamentario, varios legisladores ya perfilan sus aspiraciones para competir por gubernaturas u otros cargos de elección popular, lo que implicaría separarse de sus funciones antes del proceso electoral.

 

Ante este escenario, se prevé que los suplentes de estos senadores comiencen a prepararse para asumir los escaños de manera temporal, garantizando la continuidad del trabajo legislativo en la Cámara Alta.

 

La decisión de pedir licencia responde a las reglas políticas y electorales que buscan evitar conflictos de interés y el uso indebido de recursos públicos durante campañas, en línea con los principios de equidad en la contienda.

 

Este movimiento también refleja la reconfiguración interna dentro de Morena, donde distintos perfiles comienzan a posicionarse rumbo a la contienda de 2027, considerada clave para el futuro político del país.

 

Además, la salida temporal de varios senadores podría modificar el equilibrio de fuerzas dentro del Senado, dependiendo de las posiciones que asuman los suplentes que entren en funciones.

 

En paralelo, la dirigencia del partido trabaja en definir reglas claras para la selección de candidatos, con el objetivo de ordenar la competencia interna y evitar fracturas dentro del movimiento.

 

El proceso rumbo a 2027 ya comienza a tomar forma, con señales claras de que diversos actores políticos buscan posicionarse desde ahora, anticipando una contienda interna intensa dentro de Morena.

 

Con estas posibles licencias, el Senado se prepara para una etapa de ajustes, mientras el escenario electoral empieza a configurarse con miras a los próximos comicios.

Parque acuático en Mahahual: Riesgo de ruina ecológica

DIANA ALVARADO 14 DE ABRIL.-

El proyecto del parque acuático “Perfect Day” en Mahahual, Quintana Roo, impulsado por la empresa Royal Caribbean, ha encendido alertas por el riesgo de provocar daños ecológicos severos en una de las zonas más sensibles del Caribe mexicano.

El megaproyecto contempla la construcción de un complejo turístico en un área de aproximadamente 82 hectáreas, con capacidad para recibir hasta 21 mil turistas de cruceros al día, lo que transformaría radicalmente la dinámica de esta comunidad costera.

Diversas organizaciones ambientales han advertido que el desarrollo implicaría la remoción de vegetación y manglares, ecosistemas fundamentales para la biodiversidad, la protección costera y el equilibrio del sistema hídrico de la región.

Uno de los principales señalamientos es que el proyecto podría generar:

  • Pérdida de hábitat para especies silvestres.
  • Afectaciones al sistema kárstico y acuíferos.
  • Incremento en la contaminación y residuos.
  • Presión sobre servicios básicos como agua y drenaje.

Además, especialistas y activistas han documentado la presencia de fauna como jaguares dentro del área del proyecto, lo que evidencia el alto valor ecológico del territorio que sería intervenido.

Otro punto crítico es el impacto social: Mahahual es una comunidad de menos de 3 mil habitantes, por lo que la llegada masiva de turistas podría rebasar su capacidad de infraestructura y alterar su forma de vida.

El proyecto también ha enfrentado clausuras, amparos y suspensiones judiciales, debido a posibles irregularidades en permisos y preocupaciones ambientales, aunque la empresa ha reiterado su intención de continuar y abrir el parque hacia 2027.

Mientras tanto, la empresa sostiene que el desarrollo traerá beneficios económicos, empleo e inversión en infraestructura, defendiendo que cumple con la normativa ambiental y que trabaja con la comunidad local.

El caso ha abierto un debate nacional entre dos visiones opuestas:

  • Desarrollo turístico masivo como motor económico
  • Protección de ecosistemas estratégicos y comunidades locales

Así, Mahahual se ha convertido en un punto clave de discusión sobre el futuro del turismo en México, donde lo que está en juego no sólo es un proyecto, sino el equilibrio entre crecimiento económico y sustentabilidad ambiental.