DIANA ALVARADO 28 DE JULIO 2025.— Aurora Pool Cauich, regidora del Partido Acción Nacional (PAN) en Lázaro Cárdenas golpeó a su cuñada, en aparente estado de ebriedad, mientras ella y sus familiares la expulsaban de la casa que ocupaba y que pertenecía al difunto hermano de esta concejal.
La víctima, que continuó habitando el domicilio después del fallecimiento de su esposo, ocurrido hace cuatro años, fue sacada a la fuerza por varios integrantes de la familia de Aurora Pool Cauich, que exigían esta propiedad.
Esta mujer comenzó a grabar cómo este grupo embolsaba sus pertenencias para lanzarla a la calle, mientras Aurora Pool, visiblemente ebria, buscaba agredirla, pero era sostenida por sus familiares.
“¡Quítense! ¡Deja de grabar!”, se escucha decir a la concejala, quien a los pocos segundos logra liberarse y agrede a la víctima, a quien le repite que deje de grabar.
A través de su cuenta en Facebook, la cuñada de la regidora publicó la agresión vivida, además de compartir fotos de cómo quedó, ensangrentada y con un rasguño en el brazo.
Esta mujer debió acudir al hospital IMSS-Bienestar para ser atendida, en tanto que su familia política colocó cadenas en la que fuera su casa, para evitar que regrese.
Esta mujer solicitó la intervención del Grupo Especializado en Atención a Víctimas de Violencia de Género (GEAVIG), para ser acompañada a interponer una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado por lesiones, además de daños y lo que resulte.
También afirmó que ya meses atrás fue agredida por el hermano de la regidora, David Pool Cauich, quien es policía municipal.
La hermana de la víctima acudió a este domicilio y comenzó a grabar, pero es vista por la regidora, quien advierte que la están grabando. El esposo de Aurora Pool, Delio Coral Ávila se acerca a su concuñada y trata de convencerla de que se retire.
“No m…, Delio, le vinieron a pegar a mi hermana; ¡le pegaron!” le dice la mujer al esposo de la regidora. “No estabas acá para verlo, Delio, pero tuve que salir corriendo y tuve que hablarle a ellos, porque le pegaron”.
“Ya le hablamos en buena onda”, justificaba él. “Vino mi esposa a hablar”.
La hermana de la víctima pidió que le pagaran lo que le debían, pero Delio alegó que ya lo habían hecho.
Ante ello, esta mujer le pidió que ya dejara de “meterse en las faldas” de Aurora, y se alejó, diciendo que no tenía nada que hablar con él.
En la puerta de la casa, continuaban discutiendo integrantes de la familia de la regidora, presumiblemente con familiares de la golpeada.










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