DIANA ALVARADO 27 DE FEBRERO.-
Un avión aterriza sobre el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) con la imagen de la Copa Mundial de la FIFA. Su llegada marca el inicio formal de una gira que confirma el regreso de la normalidad organizativa. Por la escalera principal de la aeronave, descienden autoridades del Gobierno de México, ex jugadores y directivos del máximo organismo del futbol que acompañan la seguridad de un trofeo que pesa más de 6.1 kilogramos y empieza su recorrido por 10 ciudades del país desde este viernes, con una primera escala en Guadalajara.
Desde la base de operación fija del AIFA, la Copa adquiere una dimensión política y social, además del deporte. Sólo pueden tocarla los equipos campeones, presidentes o primeros ministros de los países que organizan el torneo o resultaron ganadores. “No es sólo un recorrido simbólico, sino una oportunidad para acercar el Mundial a la gente”, explica el director de la oficina de FIFA en México, Jurgen Mainka, en un contexto en el que diversos incidentes de violencia afectaron a Jalisco y pusieron a prueba la seguridad de Guadalajara como sede.
El trofeo que los ganadores llevan a su país es de bronce, pero el original está bañado en oro puro. Tiene una base de malaquita y su valor en el mercado, según estimaciones privadas, gira en torno a los 20 millones de dólares. Por razones de seguridad, la FIFA tiene un equipo dedicado a sus traslados y exposiciones, pero su mística permanece intacta. Decenas de personas hacen fila con sus teléfonos celulares, incluidos los ex seleccionados Hugo Sánchez, Manuel Negrete y el argentino Roberto Ayala, así como el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y la representante de México ante FIFA, Gabriela Cuevas.










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