DIANA ALVARADO 8 DE MARZO.— Maricruz Alanís Eiguera, secretaria de Acción Femenil de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Quintana Roo, comentó que muchas personas olvidan el origen del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, como fecha de reivindicaciones laborales y en conmemoración de las obreras que murieron quemadas en el incendio de una fábrica en Nueva York.
En entrevista, la cetemista recordó que el 8 de marzo surgió como el “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, con exigencias para igualdad laboral, salarial y, en ese entonces, una jornada de 10 horas.
Desde aquellas primeras conmemoraciones, hace ya más de 100 años, mucho se ha avanzado, gracias a aquellas mujeres “que nos abrieron brecha para caminar”, pero todavía falta mucho por hacer para llegar a una verdadera igualdad, alegó.
Un problema, comentó, es la brecha salarial que persiste en áreas administrativas o de confianza en México, en donde los sindicatos no intervienen. Sin embargo, al menos en Quintana Roo, ya se cuenta con igualdad salarial en el sector sindicalizado, a través de los contratos colectivos.
“Todos quienes están con un mismo puesto, ya sean cocineros o limpieza deben ganar lo mismo, sin importar su género”, comentó.
El otro gran desafío, indicó, es la inseguridad y la violencia contra la mujer. Esto es un gran problema para las trabajadoras que acuden o regresan de sus centros laborales, a veces cuando se está a oscuras.
Maricruz Alanís dijo saben por relato de afectados que quienes trabajan como ambulantes son acosadas por policías, que pasan por su “mochada” o exigen su desayuno gratis.
“¿Cuál es nuestra seguridad? Si eso hacen con las ambulantes, ¿qué no pueden hacer con nuestras compañeras que caminan cuadras para agarrar su transporte?”.
ISIDRO SANTAMARÍA
Por otro lado, la secretaria cetemista insistió en la inocencia de Isidro Santamaría Casanova, secretario general de este sindicato en Quintana Roo, actualmente en prisión, acusado de homicidio y trata de personas.
Maricruz Alanís afirmó que su líder está muy mal, por estar recluido, acusado de cosas fabricadas, sin recibir un trato justo y sin poder presentarse a audiencia, pues se las cancelan.
El dirigente ya tiene problemas de salud, por su nivel de azúcar y de la presión, por lo que necesita alimentación especial y monitoreo médico. En la cárcel no obtiene nada de esto, lo que agrava su situación, comentó.
“Hay una persecución al sindicalismo”, afirmó ella.










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