DIANA ALVARADO 8 DE ABRIL.-El ex titular de la UIF y promotor de la reforma electoral, Pablo Gómez Álvarez, criticó al Partido del Trabajo (PT) por haber frenado la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que “es un partido pequeño” dentro de la coalición oficialista.
Gómez afirmó que, pese a su tamaño, el PT ha tenido una sobrerrepresentación política gracias a sus alianzas con partidos mayoritarios, lo que le ha permitido contar con más legisladores de los que tendría por sí solo.
Además, sostuvo que los aliados del PT coincidieron con la oposición en una “actitud conservadora”, al no respaldar la reforma electoral, a pesar de que —según él— la iniciativa también les beneficiaba al fortalecer su vínculo con la ciudadanía.
El político consideró que la propuesta de reforma ofrecía ventajas para todos los partidos, ya que permitiría mayor presencia política y acercamiento con el electorado, por lo que cuestionó la decisión de no apoyarla.
Estas declaraciones se dan en el contexto del fracaso de la reforma electoral en su versión constitucional, la cual no logró avanzar debido a la falta de respaldo incluso de partidos aliados como el PT y el PVEM.
Ante este escenario, Gómez adelantó que el gobierno federal buscará retomar la reforma electoral en el futuro, al considerar que el proceso de transformación política no puede detenerse pese a los obstáculos legislativos.
Asimismo, criticó el papel de algunos sectores políticos y mediáticos, a quienes acusó de oponerse sistemáticamente a los cambios impulsados por el gobierno, en lugar de respetar la voluntad popular.
El señalamiento contra el PT refleja las tensiones internas dentro de la coalición gobernante, donde las diferencias sobre la reforma electoral han evidenciado intereses distintos entre los partidos aliados.
El debate gira principalmente en torno a cambios que podrían afectar a partidos pequeños, como la reducción de financiamiento o modificaciones en la representación política, lo que ha generado resistencia dentro del bloque oficialista.
Con estas declaraciones, Pablo Gómez dejó claro que, desde su perspectiva, la decisión del PT de frenar la reforma no responde a argumentos técnicos, sino a intereses políticos vinculados a su propia supervivencia electoral.