DIANA ALVARADO 24 DE MAYO.-La Fiscalía General de la República (FGR) citó a comparecer a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el caso relacionado con la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara, y al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico realizadas por autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con la FGR, Maru Campos fue citada en calidad de testigo dentro de la carpeta de investigación abierta por posibles delitos contra la seguridad nacional, derivados de la participación de dos presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en un operativo contra el narcotráfico realizado en Chihuahua.
La mandataria estatal confirmó públicamente que acudirá al citatorio programado para el próximo 27 de mayo, pese a contar con fuero constitucional.
“Voy a tener que estar en la FGR compareciendo, aunque tenga fuero constitucional”, declaró Campos tras recibir personalmente el requerimiento federal.
La investigación federal se originó luego del accidente ocurrido en abril pasado en la Sierra Tarahumara, donde murieron dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos durante un operativo relacionado con un narcolaboratorio.
La FGR busca determinar si existió participación ilegal de agentes extranjeros en territorio mexicano sin autorización del gobierno federal, lo que podría constituir violaciones a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
En paralelo, la Fiscalía también citó a Rubén Rocha Moya para “rendir entrevista” respecto a las acusaciones hechas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo señala de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Las autoridades estadounidenses acusan a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses de supuestamente haber recibido apoyo y sobornos del crimen organizado a cambio de protección política y operativa.
Rocha Moya ha rechazado todas las acusaciones y previamente solicitó licencia temporal al cargo de gobernador para facilitar las investigaciones de la FGR.
El caso ha provocado una fuerte confrontación política nacional entre Morena y el PAN, además de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos relacionadas con soberanía, cooperación en seguridad y combate al narcotráfico.
Mientras Morena acusa a Maru Campos de permitir injerencia extranjera en Chihuahua, la gobernadora sostiene que existe una persecución política en su contra y acusa al oficialismo de utilizar a las instituciones federales con fines partidistas.







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