DIANA ALVARADO | 21 DE JUNIO DE 2026.-La saxofonista y activista oaxaqueña María Elena Ríos Ortiz llevó su testimonio ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde denunció la violencia que enfrentan las mujeres sobrevivientes de ataques con ácido y cuestionó la impunidad que persiste en este tipo de casos en México. Durante su intervención, afirmó que ninguna compensación económica puede reparar el daño sufrido. “El dinero no va a devolver mi piel”, expresó.
Ríos, quien sobrevivió a un ataque con ácido ocurrido en 2019, participó en un foro internacional para visibilizar la violencia ácida y exigir que los Estados adopten medidas más efectivas para prevenir estos delitos, garantizar justicia para las víctimas y asegurar su acceso a tratamientos médicos y procesos de reparación integral.
Durante su mensaje, la activista señaló que las secuelas físicas, psicológicas y sociales derivadas de este tipo de agresiones acompañan a las víctimas durante toda su vida, por lo que consideró insuficiente que los procesos judiciales se centren únicamente en compensaciones económicas sin garantizar justicia plena.
La saxofonista también denunció que su presunto agresor, el ex diputado priista Juan Antonio Vera Carrizal, continúa beneficiándose de mecanismos legales que han retrasado la resolución definitiva de su caso. Ríos ha señalado en diversas ocasiones que el sistema judicial ha favorecido la impunidad y ha revictimizado a quienes denuncian este tipo de violencia.
Gracias al activismo impulsado por María Elena Ríos y otras sobrevivientes, la llamada “Ley Malena” ha sido adoptada en al menos 18 entidades del país para tipificar y sancionar los ataques con ácido y otras sustancias corrosivas como una forma grave de violencia contra las mujeres.
La activista concluyó su participación haciendo un llamado a las autoridades nacionales e internacionales para fortalecer los mecanismos de protección a las víctimas y garantizar que los responsables de este tipo de agresiones enfrenten la justicia, subrayando que la reparación del daño debe ir más allá de cualquier indemnización económica y centrarse en el acceso a la verdad, la justicia y la no repetición.







Sé el primer en dejar tu comentario de esta noticia