DIANA ALVARADO | 7 DE JULIO DE 2026.-La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que “todo parece indicar” que el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, mintió al gobierno mexicano sobre la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a territorio estadounidense, al negar en su momento la participación de agencias de ese país en el operativo.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que la información conocida recientemente, particularmente la relacionada con la participación del FBI y la exhibición de la aeronave utilizada en el traslado del capo, contradice la versión que en 2024 comunicó el entonces embajador al gobierno mexicano. Señaló que, de confirmarse esa intervención, no sólo se habría faltado a la verdad en la relación bilateral, sino que también podrían haberse vulnerado tratados internacionales y la soberanía nacional.
Sheinbaum subrayó que el caso es especialmente delicado porque la interlocución oficial con México la encabezó Ken Salazar, quien aseguró en su momento que ninguna agencia estadounidense había participado en la operación. Ahora, dijo, los elementos disponibles apuntan a una narrativa distinta, por lo que el gobierno mexicano busca esclarecer quién autorizó el operativo, qué agencia intervino y bajo qué acuerdos se llevó a cabo el traslado de Zambada a Estados Unidos.
La presidenta explicó que su administración ya solicitó información al actual embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, para conocer con precisión el papel de las autoridades estadounidenses en este episodio. Añadió que también se pidió a la Fiscalía General de la República profundizar en el análisis del caso y transparentar la información disponible, dado que se trata de un asunto con implicaciones diplomáticas, de seguridad y de soberanía.
En ese contexto, Sheinbaum insistió en que el tema no puede verse únicamente como un operativo contra el narcotráfico, sino como un caso que involucra la relación entre ambos países y el respeto a las reglas de cooperación bilateral. Cuestionó además qué tipo de acuerdos pudieron existir entre agencias estadounidenses y miembros del crimen organizado, al recordar que el gobierno mexicano no mantiene negociaciones con grupos delictivos.
La mandataria precisó que, en caso de acreditarse que Ken Salazar faltó a la verdad, el hecho tendría un peso político y diplomático relevante, aunque recordó que el exembajador contaba con inmunidad diplomática durante su gestión. Aun así, remarcó que lo fundamental es conocer a fondo lo ocurrido, esclarecer responsabilidades y dejar claro si hubo una actuación unilateral de Estados Unidos en territorio mexicano sin el consentimiento del gobierno federal.







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