DIANA ALVARADO | 30 DE JULIO DE 2026.-La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que corresponde a Morena y al Partido del Trabajo (PT) resolver las diferencias que han surgido entre ambos institutos políticos, luego de los desencuentros públicos entre la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y el dirigente petista en la entidad, Jaime Bonilla Valdez. La mandataria sostuvo que este tipo de asuntos deben atenderse en el ámbito partidista y no desde el Gobierno federal.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum fue cuestionada sobre el conflicto político que se vive en Baja California y respondió que las alianzas electorales son responsabilidad de las dirigencias de los partidos. Reiteró que será Morena, junto con sus aliados, quien determine la forma en que participarán en los próximos procesos electorales y cómo resolverán las diferencias internas que puedan surgir.
La Presidenta evitó pronunciarse sobre las acusaciones y declaraciones cruzadas entre Marina del Pilar y Jaime Bonilla, al señalar que no le corresponde intervenir en asuntos internos de los partidos políticos. Insistió en que el Gobierno federal mantiene una relación institucional con las autoridades estatales y que los conflictos de carácter partidista deben resolverse mediante el diálogo entre las fuerzas políticas involucradas.
El diferendo entre ambos actores políticos se ha intensificado en los últimos días, en medio de una disputa que ha generado tensiones dentro de la coalición oficialista en Baja California. Las diferencias han abierto un debate sobre la continuidad de las alianzas entre Morena y el PT en futuros procesos electorales, particularmente de cara a las elecciones intermedias de 2027.
Sheinbaum reiteró que su administración mantendrá una postura de respeto hacia la autonomía de los partidos y recordó que las decisiones sobre candidaturas, coaliciones y estrategias electorales corresponden exclusivamente a las dirigencias partidistas. Añadió que el Gobierno federal continuará concentrado en las tareas de administración pública y en la atención de los asuntos prioritarios del país, sin intervenir en la vida interna de las organizaciones políticas.
Con estas declaraciones, la titular del Ejecutivo buscó deslindar al Gobierno federal de las disputas políticas entre Morena y el PT en Baja California, al tiempo que dejó en claro que cualquier acuerdo o desacuerdo sobre las alianzas electorales deberá resolverse mediante los mecanismos internos de ambas fuerzas políticas. La postura presidencial se da en un contexto de creciente tensión entre diversos liderazgos del movimiento oficialista rumbo a la definición de candidaturas para los próximos comicios.







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