DIANA ALVARADO | 3 DE AGOSTO DE 2026.-Un grupo de aspirantes que obtuvieron un lugar en el proceso de admisión a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) manifestó su rechazo a la aplicación de un segundo examen presencial de control, convocado por la institución tras detectar irregularidades en la prueba de ingreso realizada en línea. Los estudiantes sostienen que aprobaron conforme a las reglas establecidas en la convocatoria y consideran injusto ser sometidos nuevamente a una evaluación.
Los aspirantes realizaron una movilización en Ciudad Universitaria, donde expresaron que ellos no fueron responsables de las fallas o posibles actos de fraude detectados durante el examen virtual. Señalaron que dedicaron meses de preparación para obtener el puntaje necesario y que la decisión de repetir la evaluación afecta a quienes actuaron de buena fe y cumplieron con todos los requisitos establecidos por la UNAM.
Durante la protesta, los manifestantes anunciaron la entrega de un pliego petitorio a las autoridades universitarias, en el que exigen que se respeten los resultados originales de admisión y se garantice su inscripción a las carreras para las que fueron seleccionados. Asimismo, solicitaron que las investigaciones por las irregularidades se concentren exclusivamente en quienes incurrieron en prácticas indebidas y no en los aspirantes que obtuvieron legítimamente un lugar.
La decisión de la UNAM de aplicar un examen de control surgió después de que un comité técnico detectara resultados atípicos en la primera prueba de admisión en línea, lo que llevó a la universidad a determinar que miles de aspirantes deberán presentar una nueva evaluación presencial para confirmar la validez de sus resultados. La medida busca preservar la transparencia y la credibilidad del proceso de ingreso a licenciatura.
Los estudiantes inconformes argumentaron que el nuevo examen genera incertidumbre y pone en riesgo el esfuerzo realizado durante su preparación académica. Afirmaron que aceptar una segunda evaluación implicaría asumir consecuencias derivadas de problemas organizativos que corresponden exclusivamente a la universidad y al sistema utilizado para aplicar la prueba original.
Mientras continúan las manifestaciones, la UNAM mantiene su postura de aplicar el examen presencial de control como parte de las acciones para garantizar la certeza del proceso de admisión 2026. La universidad ha señalado que la medida busca proteger la equidad entre los aspirantes y asegurar que el ingreso a la institución se realice bajo criterios de legalidad, transparencia y mérito académico.







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