Los manifestantes comenzaron a golpearla en repetidas ocasiones hasta arrancarle la cabeza y desprender también la placa con la leyenda: “Presidente Lic. Felipe Calderón Hinojosa. 2006-2012”.
La figura representaba a Calderón vestido de traje, con la banda presidencial, sonriente y con los brazos en una posición natural, con las manos cruzadas.
“Es un acto simbólico que está expresando lo que sentimos como pueblo. Esta persona no merece un monumento, merece la prisión, después del baño de sangre a todo un pueblo por emprender su guerra contra el narcotráfico”, alegaron los manifestantes.
Al concluir, dejaron la cabeza desprendida y la placa, colocada al revés, sobre el pedestal.








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