Ciudad de Mexico. El litigio por la explotación comercial de símbolos mayas en los hoteles y parques turísticos de Xcaret volvió este jueves a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), esta vez para resolver de fondo si el contrato de la empresa con el Gran Consejo Maya es suficiente para autorizar su uso o si antes debía consultar a las comunidades involucradas.
Con este asunto, el máximo tribunal del país también podría fijar un criterio sobre quién puede autorizar válidamente el uso y aprovechamiento del patrimonio cultural indígena, pues, en este caso, el pueblo maya está integrado por diversas comunidades y autoridades con sus propios sistemas de representación.
Por mayoría de votos, el Pleno ejerció su facultad de reasunción de competencia, a solicitud de la ministra Lenia Batres Guadarrama y del ministro Irving Espinosa Betanzos, sobre el amparo en revisión 245/2026, radicado en el Décimo Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito.
El caso ya había llegado a la SCJN, pero sólo por un tema procesal. En marzo, el Pleno revocó por siete votos la suspensión definitiva que permitía a Xcaret seguir utilizando símbolos mayas en su publicidad mientras se resolvía el fondo del litigio.
Antes de la votación de este jueves, el ministro Irving Espinosa argumentó que el análisis del amparo permitiría resolver el fondo del litigio, que, señaló, “resulta de interés y trascendencia porque implica analizar cuestiones relativas al patrimonio cultural de los pueblos y comunidades indígenas así como a la titularidad y legitimación de a quién corresponde autorizar el uso y aprovechamiento del patrimonio cultural”.
El conflicto se remonta a junio de 2022, cuando integrantes del pueblo maya denunciaron ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) a Grupo Xcaret por el presunto uso indebido de elementos de su patrimonio cultural y una posible vulneración de derechos de autor. En diciembre de ese año, el instituto ordenó como medida precautoria retirar materiales promocionales y frenar la comercialización de productos o servicios basados en la cosmogonía maya.
En medio del procedimiento, Grupo Xcaret llegó a un acuerdo con el Gran Consejo Maya de Quintana Roo que, a través de un “contrato de transición”, le permite utilizar la simbología maya. A raíz del acuerdo, una parte de los promoventes se desistió en agosto de 2023, pero otros mantuvieron el litigio.
En 2024, el Indautor ratificó las medidas precautorias y, en febrero de 2025, la empresa obtuvo una suspensión definitiva, cuya impugnación llevó el caso a la Suprema Corte, que resolvió ese incidente en marzo de este año.







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