DIANA ALVARADO 18 SEPTIEMBRE 2026.- Una escultura contemporánea que simula ser precolombina, fue colocada este día en el cenote de Sacalaca, en un evento precedido de un ritual maya, como un atractivo adicional para atraer turismo a esta comunidad rural.
La obra, que muestra una figura maya con un cántaro, fue elaborada por el artista Francisco Pacheco Polanco, quien dijo que la intención es que se presente a esta escultura como el “guardián” de este cenote.
El escultor tardó varios años en elaborar esta pieza, que incluye desgaste y pequeños daños, para lucir como si fuera milenaria, explicó. Por mucho tiempo permaneció en su taller, antes de “hallar su hogar” en Sacalaca.
Todavía faltan algunos detalles finales, que se realizan después de ser colocada la escultura, para evitar daños en el traslado. Esos los concluirá durante las próximas semanas, adelantó.
Un sacerdote maya, Aniceto Velázquez Chi, se encargó de encabezar la ceremonia para darle el carácter de guardián del cenote a esta obra.
La comunidad ha trabajado en la rehabilitación del cenote como atractivo turístico, y la colocación de la escultura viene a ser el último paso dentro de este proceso.
Para lograrlo, representantes de Sacalaca solicitaron la gestión de la regidora Jaddla Pacheco Hernández, quien contactó a personal de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (Uimqroo), para elaborar el proyecto, además de contactar al artista.
En su discurso, la concejala aseguró que este es solo el inicio del impulso que se le dará a Sacalaca dentro del rubro de turismo comunitario.
En entrevista, Fredi Reynaldo Un Noh, docente del Uimqroo y asesor cultural, indicó que Sacalaca ya está integrado a la “Ruta de la Guerra de Castas”, la que está registrada y que incluye a Sabán, X-Cabal y Tihosuco, para brindar un recorrido por iglesias y sitios históricos, además de atractivos naturales como este cenote.
“El turismo comunitario comienza a consolidarse como una alternativa para aprovechar los recursos naturales, culturales e históricos de Sacalaca, sin ponerlos en riesgo, mediante recorridos con grupos reducidos con la participación directa de habitantes de la comunidad”, señaló.
El límite por recorrido es de 10 personas, para cuidar la carga ecológica, e incluye actividades como rappel, observación de aves, senderismo, ciclismo, recorridos por iglesias, visitas a un museo, apiarios y milpas, además de experiencias en viveros y parcelas comunitarias.
A través de la asociación “Amigos de Sian Ka’an”, se brinda capacitación a los lugareños para fungir como guías.







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