Por Danna Felisa Ramírez Saldaña
“Hallan madre y sus tres hijos muertos; se presume ella lo envenen@ y luego se quitó la vid@ en Ensanche Isabelita”, dice una de las múltiples publicaciones que aluden a un hecho recientemente acontecido en Puerto Rico.
Al leer la carta póstuma de la madre que tomó esa terrible decisión, queda un silencio aterrador, más al ver los cuerpos de los menores, rostros que fueron expuestos, en esa maldad que, a menudo, circula por las redes sociales.
Por supuesto hay disertaciones, razonamientos, comentarios diversos en esas publicaciones sobre ese lamentable hecho.
La imagen de los cuerpos, nos habla de una decisión final de una persona que urgentemente requería atención por parte de especialistas.
También refleja como trasfondo, una crueldad inusitada que se deja ver en este mundo que no entendió a una madre aterrorizada, sola, vulnerable, y que no tuvo el acompañamiento adecuado para superar esa soledad, depresión, que, se denota, la rodeaba y la llevó a tomar esa lamentable decisión.
Estamos hablando de una mujer de 36 años que no contó con la orientación y tratamiento adecuados por parte de especialistas en la materia.
La carta póstuma me origina una profunda tristeza.
Nos habla de la fragilidad de los seres humanos. Es un recordatorio sobre un funesto suceso que puede suceder en cualquier parte de este mundo globalizado, civilizado, según esto.
Tiene como trasfondo heridas profundas que muchas madres enfrentan por múltiples razones.
El estrés extremo, la falta de esperanza, de apoyo, la soledad, que irremediablemente hacen añicos la paz interior y conducen a la depresión, que puede llevar a decisiones infortunadas.
Claro hay muchas personas, hombres y mujeres, que están en ese tipo de situaciones.
Reitero: hay muchas personas que, en este mismo momento, la están pasando mal, terriblemente mal, que hay que escucharlas y motivarlas para que busquen acompañamiento por parte de especialistas.
Como Regidora y Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Ayuntamiento de Playa del Carmen, tengo claro que hay que trabajar intensamente para coadyuvar en la implementación de políticas públicas, programas y acciones en este rubro, para que las personas que padecen un trastorno mental no se sientan solas, que tengan el acompañamiento oportuno y especializados, para ir superando esos hechos, situaciones que, a veces, parecen laberintos sin salida.
Por experiencia propia y de varias amigas y amigos lo he visto: siempre hay una luz en ese camino que parece tan oscuro, tan incierto.
Hoy que parece que el mundo es tan cruel, tan ingrato, debemos hacer un alto en el camino, abrazar a nuestros seres queridos, conocidos, amigos y amigas. Escucharlos, y en su caso, darles información para que busquen asesoría especializada.
Es el primer paso.
En Playa del Carmen, el DIF Municipal y la Secretaría Municipal de Salud, ofrecen a la comunidad el servicio de consultas psicológicas gratuitas, a cargo de especialistas en salud mental. La atención está dirigida a niños, adolescentes y adultos.
Para recibir la atención, se requiere previamente una valoración a cargo de los psicólogos, quienes entrevistan a los pacientes para conocer sus necesidades y la manera cómo se llevará a cabo el proceso terapéutico posterior. El servicio es gratuito. Es necesario solicitar cita llamando al número telefónico 800-343-2020, extensión 20010.
En caso contrario, acudir personalmente a los Servicios de Salud del DIF, en la Villa Amarilla ubicada en la calle 8 entre avenidas 30 y 40. Los horarios de atención de 07:00 a las 20:00 horas, de lunes a viernes, y los sábados de 09:00 a 13:00 horas.
Nadie debe sentirse sola, solo. Juntos, debemos abrazar la vida, la esperanza.










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