Por Javier Ugalde
La presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján, el pasado fin de semana en Quintana Roo, aclaró un detalle importante para el futuro del estado, al dejar en el ambiente el mensaje que ya habíamos expuesto en este espacio: “gobernador no pone gobernador”.
Mientras la mandataria de México cerraba en Quintana Roo una gira de “Rendición de Cuentas”, con motivo de su Primer Informe de Gobierno, por las siete entidades del sureste del país, la presidenta de Morena, en reunión con integrantes de la dirigencia estatal del partido, presidentes municipales y legisladores morenistas, señaló que “estamos muy contentos con el trabajo de nuestra gobernadora Mara Lezama”, pero eso no significa que habrá acuerdos entre dirigentes y gobernadores para decidir las candidaturas de 2027, las cuales serán determinadas por encuestas.
Al igual que en los tiempos del viejo PRI, cuando los líderes priístas aseguraban que la designación de candidatos las tomaban las bases del partido, como una forma de encubrir el dedo presidencial, hoy Morena, al reafirmar que las encuestas seguirán siendo su método para designar candidatos, también revela la existencia de ese mismo manto que pretende esconder, sin mucho éxito, de dónde viene la determinación de las candidaturas.
De esta forma, parece que no fue una coincidencia el que la presidenta de la República estuviera en Quintana Roo apenas unas horas después de que Luisa María Alcalde dejó claro el mensaje a las huestes de Morena en el estado.
Y todo indica que fue así, porque la presidenta, con su presencia en el estado, los anuncios de obras por concluir y por realizar, más los resultados que aseguró han dejado los programas de bienestar entre los quintanaroenses más desprotegidos, logró reafirmar su liderazgo en el estado.
Y aunque todo esto haya sido aplaudido y probablemente llegue a ser acatado por aquellos morenistas que aspiran o suspiran, es seguro que a muchos de ellos no les cayó bien el mensaje, debido a que sus esperanzas las sostienen del eventual apoyo de la gobernadora.
Sin embargo, la palabra “encuesta”, deja abierta la puerta para que todos los adelantados sigan en busca de la popularidad con sus actividades en las calles y las redes, aún y cuando sean conscientes de cómo se tomarán las decisiones.
Pero también la esperanza la pueden sostener a partir de que la dirigente Nacional de Morena reafirmó que se mantendrá en Quintana Roo la alianza con los Verdes y el PT, al igual de que el tema de género podría incidir de manera sorprendente.
Sin embargo, con todos los asegunes que haya y con todas las volteretas que se dan en política, el mensaje central del fin de semana queda claro: será la presidenta la que decida.










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