Carlos Jaquín González no puede considerarse panista, perredista, priista… Más que por alguna ideología o bandera política, el exgobernador de origen yucateco gobernó Quintana Roo para sus propios intereses y ampliar su riqueza heredada y la de su familia con su esposa Gabriela Rejón, la del despojo del rancho al propietario de la tercera edad. El que sí era panista es Eduardo Martínez Arcila, pero en seis años en el poder hundió al PAN en la entidad.
ARCILA PERDIÓ TODAS SUS ELECCIONES
En los seis años de máximo poder, Martínez Arcila, como mandamás en el PAN y panista puro, perdió las cuatro elecciones constitucionales y su jefe Carlos Joaquín salió por la puerta trasera de la historia. Mientras el gobernador trabajaba en sus negocios, el encargado de la política partidista durante su sexenio (2016-2022) fue Eduardo Martínez Arcila, quien desde el Congreso manejaba chequera abierta, sin embargo, perdió todas las elecciones y hundió al PAN en esa debacle que califica “en su peor momento” de lo que él mismo fue el autor perdedor.
Con CJ Arcila llevó al PAN a su mejor momento, con la gubernatura en el poder, y lo dejó en sus peores condiciones. ¿Con qué autoridad moral viene ahora a darle clases al panismo…? Qué habrá desbandada, es muy probable, que sí, efectivamente la dirigencia y los dos diputada y diputado están entregados al poder local y el PAN está en su peor crisis histórica, así lo expresó el mismo Arcila.
EL MIEDO A GUSTAVO MIRANDA
Tal parece que Arcila le tiene miedo a Gustavo Miranda o al menos a un contrincante que le podría disputar espacios al que ambos aspirarían. Seguro que Arcila recuerda que Carlos Joaquín llegó por el PRD y en el camino traicionó a este partido, entregó la gubernatura al PAN y traicionó al pueblo sin el cambio prometido.
“Gustavo Miranda sería como caer en la desesperación de agarrar a cualquiera” sostuvo el panista enriquecido en el sexenio joaquinista y quien aún no ha informado ni le han exigido cuentas, del fraude por más de cien millones de pesos, caso que permanece abierto en el Poder Legislativo ¿o ya prescribió?
El panismo en Quintana Roo, efectivamente, está en crisis y dividido y Arcila está regresando para recoger los escombros azules y volver a ordeñar la franquicia que aún tiene buenas prerrogativas económicas, en caso que no pierda el registro, claro.
Arcila se fue a la yugular del ex muchacho verde: Gustavo Miranda sigue siendo del “cartel del despojo” hasta que dé una explicación seria, advirtió el consentido de Carlos Joaquín.
Tal como lo afirma el aún panista Arcila, la crisis del panismo es a nivel nacional ya que no tiene una propuesta de país, pero en Quintana Roo está peor y “podía perder su registro en 2027, como ya lo perdió en Coahuila en las pasadas elecciones” remató. Usted tiene la última palabra.







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