DIANA ALVARADO 9 DE JUNIO.-La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que durante el sexenio de Felipe Calderón existió una asociación entre integrantes del gobierno federal y el Cártel de Sinaloa, al sostener que la llamada guerra contra el narcotráfico terminó favoreciendo a una organización criminal en detrimento de otras.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que existen elementos suficientes para sostener que la estrategia de seguridad implementada entre 2006 y 2012 no sólo generó mayores niveles de violencia en el país, sino que además estuvo marcada por presuntos vínculos entre funcionarios de alto nivel y grupos delictivos.
“Más que una guerra contra el narco, decidieron asociarse a un cártel”, sostuvo Sheinbaum al referirse al gobierno encabezado por Felipe Calderón y al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien fue condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.
Las declaraciones surgieron luego de que se le preguntó sobre las sanciones impuestas a Frida Martínez Zamora, exsecretaria general de la Policía Federal, y a Damián Canales Mena, extitular de la División de Inteligencia de esa corporación, por presuntas irregularidades vinculadas a contratos de tecnología de espionaje y desvío de recursos públicos.
La presidenta recordó que, tras dejar el gobierno, García Luna creó diversas empresas privadas dedicadas a la comercialización de equipos de seguridad y vigilancia, los cuales fueron adquiridos por dependencias gubernamentales y administraciones estatales a precios presuntamente inflados.
Según explicó, las investigaciones realizadas por las autoridades detectaron casos en los que el equipo nunca fue entregado o fue vendido a costos muy superiores a los del mercado, generando posibles actos de corrupción y daño al erario público.
Sheinbaum sostuvo que las indagatorias relacionadas con estas operaciones continúan abiertas y forman parte de una red más amplia de investigaciones sobre presuntos actos de corrupción cometidos durante administraciones anteriores.
Asimismo, rechazó los señalamientos de corrupción dirigidos contra los gobiernos de la Cuarta Transformación y aseguró que cuando se detectan irregularidades se actúa de inmediato para detenerlas y sancionarlas conforme a la ley.
La mandataria también reiteró que su gobierno no mantiene ningún tipo de relación con organizaciones criminales y afirmó que la estrategia de seguridad actual se basa en el combate frontal a la delincuencia, sin acuerdos ni contubernios con grupos delictivos.
Las declaraciones se producen en medio de un nuevo debate nacional sobre seguridad pública, narcotráfico y las acusaciones cruzadas entre distintos actores políticos respecto a la responsabilidad de gobiernos pasados y presentes en el combate al crimen organizado. :::







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