DIANA ALVARADO 8 DE JUNIO.-El Partido Revolucionario Institucional (PRI) obtuvo una contundente victoria en las elecciones para renovar el Congreso de Coahuila, consolidando a la entidad como uno de los últimos bastiones del priismo en México y frenando el avance de Morena en el estado.
Con el 100 por ciento de las actas capturadas por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la coalición integrada por el PRI y la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) alcanzó aproximadamente el 55 por ciento de la votación, equivalente a más de 684 mil sufragios, logrando ventaja en los 16 distritos de mayoría relativa que estuvieron en disputa. Por su parte, la alianza entre Morena y el Partido del Trabajo obtuvo cerca del 26 por ciento de los votos, sin ganar ningún distrito.
La participación ciudadana se ubicó alrededor del 51 por ciento, superando los niveles observados en procesos legislativos anteriores en la entidad.
Analistas consultados por diversos medios señalaron que la elección representó una prueba importante para ambas fuerzas políticas rumbo a los comicios intermedios de 2027. Mientras el PRI logró conservar el control de su principal fortaleza electoral, Morena sufrió uno de sus reveses más significativos en los últimos años dentro de una entidad donde aún no ha conseguido desplazar al priismo.
Durante la campaña, el PRI centró gran parte de su discurso en temas de seguridad pública, estabilidad y resultados de gobierno, una estrategia que distintos observadores consideran clave para explicar el resultado electoral.
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, atribuyó la victoria a la unidad interna de la coalición, al trabajo territorial realizado durante la campaña y a la evaluación positiva que la ciudadanía hace de los gobiernos emanados del PRI y la UDC.
Por su parte, Morena denunció presuntas irregularidades durante la jornada electoral, incluyendo supuestos actos de compra de votos, uso de estructuras gubernamentales y retención de simpatizantes y legisladores. Sin embargo, la amplia diferencia registrada en los resultados ha complicado los argumentos para una eventual impugnación general del proceso.
La derrota también ocurre en un contexto de ajustes internos dentro de Morena, luego de cambios recientes en su estructura organizativa y de diversas tensiones políticas registradas durante la campaña en la entidad.
El resultado fortalece la posición nacional del dirigente priista Alejandro Moreno Cárdenas, quien ha insistido en impulsar una nueva estrategia opositora rumbo a 2027, utilizando a Coahuila como ejemplo de que la oposición todavía puede competir exitosamente frente a Morena.
Los cómputos oficiales serán realizados por las autoridades electorales en los próximos días, aunque la tendencia observada en el PREP perfila que el PRI mantendrá una mayoría sólida dentro del Congreso local.
La elección de Coahuila fue la única jornada electoral estatal celebrada en México durante 2026, por lo que sus resultados son observados por partidos, analistas y gobiernos como un importante termómetro político de cara a las elecciones federales y locales de 2027.







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