DIANA ALVARADO 29 DE ABRIL.-El gobierno de Estados Unidos acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de presuntos vínculos con el narcotráfico, en un caso que ha generado tensión política y diplomática entre ambos países.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, Rocha Moya y otros funcionarios fueron señalados por colaborar con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos y apoyo político.
Las acusaciones fueron presentadas en el Distrito Sur de Nueva York e incluyen delitos como:
Conspiración para tráfico de narcóticos
Uso de armas y explosivos
Colaboración con el crimen organizado
Según las investigaciones, los implicados habrían mantenido vínculos con la facción conocida como “Los Chapitos”, a quienes presuntamente brindaban protección e información a cambio de beneficios políticos.
El caso no se limita al gobernador: también fueron acusados otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluyendo autoridades locales y mandos de seguridad.
Las autoridades estadounidenses incluso solicitaron la detención y posible extradición de los señalados, lo que eleva el conflicto a un nivel diplomático.
Por su parte, el gobierno mexicano respondió que no se han presentado pruebas suficientes que sustenten las acusaciones, y anunció que el caso será revisado por instancias nacionales.
En paralelo, Rocha Moya rechazó categóricamente los señalamientos, calificándolos como “falsos” y con motivaciones políticas, asegurando que demostrará su inocencia.
Este caso representa uno de los episodios más delicados recientes, ya que por primera vez en este nivel Estados Unidos señala directamente a un gobernador en funciones, lo que podría impactar la relación bilateral y el panorama político interno en México.







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