Recientemente presenté una Iniciativa al Cabildo de Playa del Carmen para nombrar el Salón Oval del nuevo Palacio Municipal en honor a una mujer indígena como un acto simbólico y que refrende el compromiso municipal con los derechos humanos de ese fundamental grupo social, y acorde al decreto por el que se declaró el 2025 como “Año de la Mujer Indígena.
En mi intervención sostuve que los espacios públicos tienen gran visibilidad y aforo, por ello, considero relevante esa determinación, que está en la mesa de la deliberación y consideraciones del Cabildo municipal playense.
Ello, en el contexto de la conmemoración del “Año de la Mujer Indígena”, ya que desde mi perspectiva es imprescindible realizar acciones concretas para reconocer las aportaciones de las mujeres indígenas y restituirles el lugar histórico que legítimamente les corresponde. En la lucha social maya, las mujeres han tenido y tienen un papel imprescindible, luchando al lado de los hombres para reivindicar los derechos de las personas indígenas.
La “Guerra de Castas” es una de la páginas más luminosas de la historia de la humanidad, ya que dan cuenta de la resistencia de los indígenas mayas, que luchan con tenacidad y templanza en contra del yugo de la opresión.
Es un recordatorio de una gesta comunitaria en contra del racismo, la discriminación y en pro de los derechos de los seres humanos.
Por otro lado, y en este contexto, se inscribe el Convenio firmado entre el Ayuntamiento de Playa del Carmen y el INMAYA, que forma parte de una estrategia para generar políticas públicas y acciones en favor de las comunidades indígenas y afromexicanas playenses.
¿Qué es el INMAYA? El Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya y las Comunidades Indígenas del Estado de Quintana Roo, conocido como INMAYA, que tiene como objeto orientar, coordinar, promover, apoyar, fomentar, dar seguimiento y evaluar los programas, proyectos, estrategias y acciones públicas para el desarrollo integral y sustentable del pueblo maya, las comunidades indígenas y afromexicanas.
El INMAYA cuenta con programas de capacitación, bolsa de trabajo, prevención social, así como especialistas en la materia, entre otros. Es una instancia local que trabaja para empoderar a las comunidades indígenas.
Así, ese Convenio permitirá “aterrizar” en campo, diferentes tipos de cursos, pláticas, talleres, así como actividades de capacitación, productivas, culturales, artísticas, sociales, entre otras, por lo que estamos hablando de una estrategia y no tan sólo de un documento o de un evento protocolario.
Reconozco el compromiso social con las etnias indígenas por parte del Lic. Eder Enrique Chuc, Cen, titular del INMAYA que conoce la problemática y los desafíos de las personas indígenas y afromexicanas; es un hombre de campo que ha recorrido la geografía estatal, llevando los programas a diferentes comunidades, siendo enlace para gestionar programas estatales y federales.
La contraparte de la estrategia, es el trabajo en campo, que viene desarrollando la Comisión de Asuntos Indígenas y Afromexicanos del Ayuntamiento de Playa del Carmen, presidida por el Regidor Juan Novelo Zapata, e integrada por las Regidoras Marian Solís Arriaga y Matilde Carrillo Vejar, que está realizando una invaluable labor en pro de las comunidades indígenas y afromexicanas, al lado de las instancias municipales respectivas, en este caso, la Secretaría de Justicia Social y Participación Ciudadana, a cargo de la Lic. Deyanira Martínez Estrada.
Como lo he comentado en otros temas relativos a la protección y garantía de los derechos humanos de los grupos en situación de vulnerabilidad, se debe trabajar en equipo, conformando alianzas estratégicas, como la comentada con el INMAYA, máxime que estamos hablando de indígenas que históricamente han padecido una explotación indignante y son objeto de discriminación múltiple, por su origen, así como en el caso de las mujeres, niñas, niños, discapacitadosindígenas.
En reuniones de trabajo con los integrantes de la Comisión de Asuntos Indígenas, he reiterado la necesidad de contemplar a las personas indígenas desde un enfoque de igualdad y de derechos humanos, con una perspectiva transversal e intercultural, donde participen todas las instancias municipales, para proporcionarles en sus comunidades, los servicios y acciones que llevan a cabo.
En este trabajo es esencial visibilizar y desterrar la terrible discriminación de que son todavía objeto los indígenas, haciendo a un lado su uso político y “actividades de relumbrón y de carácter protocolario”, como las denomina el Regidor Juan Novelo.
La grandeza de la Civilización Maya es indudable. No debe servir para falsos discursos en los eventos protocolarios.
Hay que ir más allá.
Retribuyamos ese legado con acciones concretas en favor de sus descendientes. Conjuntamente con ellos, como sujetos de derechos, debemos laborar para luchar contra la pobreza extrema, el abandono y aislamiento histórico en que viven y sobreviven.
Nunca más el abandono, el olvido de las personas indígenas y afromexicanas.










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