DIANA ALVARADO 4 DE JUNIO.-Quintana Roo enfrenta la peor temporada de sargazo de su historia, con todas las playas de la zona sur y cerca de la mitad de las playas de la zona norte en semáforo rojo debido a la llegada masiva de la macroalga, situación que ya provoca afectaciones económicas en destinos turísticos del Caribe mexicano.
De acuerdo con especialistas del Centro de Monitoreo de Sargazo en Quintana Roo, los pronósticos iniciales quedaron completamente rebasados. Se estimaba un incremento de entre 20 y 30 por ciento respecto a las 87 mil toneladas recolectadas el año anterior, pero los niveles observados actualmente no tienen precedente en la entidad.
El director del organismo, Esteban Amaro, explicó que reportes internacionales estiman la presencia de aproximadamente 28.8 millones de toneladas métricas de sargazo flotando entre África, el Atlántico, el Golfo de México y el Mar Caribe, aunque no toda esa cantidad llegará a las costas mexicanas.
La situación ha comenzado a impactar directamente a diversos sectores económicos. Restauranteros de Playa del Carmen reportaron que la ocupación en algunos establecimientos frente al mar ha descendido hasta alrededor del 10 por ciento debido a los fuertes olores que genera la descomposición del sargazo acumulado en la costa.
Prestadores de servicios turísticos, operadores náuticos, pescadores y taxistas también informaron una disminución considerable en la demanda de sus servicios como consecuencia de las condiciones actuales de las playas.
Ante la emergencia ambiental, elementos de la Secretaría de Marina, personal de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) y trabajadores municipales realizan diariamente labores de retiro manual de sargazo, ingresando incluso a zonas donde la acumulación alcanza profundidades de hasta metro y medio.
La Marina mantiene además una estrategia permanente de contención y recolección mediante embarcaciones especializadas, barreras antisargazo y brigadas terrestres desplegadas en distintos puntos del Caribe mexicano.
Especialistas advierten que la intensidad de la temporada 2026 podría superar los registros históricos observados desde 2015, cuando comenzaron los arribos masivos de esta macroalga en las costas de Quintana Roo.
A pesar de las afectaciones, algunos empresarios y visitantes señalan que el Caribe mexicano mantiene una amplia oferta turística más allá del turismo de playa, destacando atractivos culturales, arqueológicos, gastronómicos y de naturaleza que continúan operando con normalidad.
Las autoridades ambientales y marítimas mantienen el monitoreo permanente de la evolución del fenómeno, mientras especialistas coinciden en que la llegada de sistemas meteorológicos o cambios en las corrientes marinas podrían contribuir a modificar la trayectoria y concentración del sargazo durante las próximas semanas.







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