A mediados de 2001, seguro que sin proponérselo, el PAN selló el destino político de Quintana Roo, al decidir que su carta fuerte para ganar la presidencia municipal de Benito Juárez, el entonces diputado federal panista, Juan Ignacio García Zalvidea, conocido como “El Chacho”, no sería su candidato para las elecciones locales de 2002.
Dos años antes, en las elecciones federales de 2000, El Chacho le había arrebatado por primera vez al PRI una diputación federal de mayoría en Quintana Roo, impulsado por la ola generada por el que a la postre fue presidente de la República, Vicente Fox Quesada.
Juan Ignacio se había colado entre la élite del partido blanquiazul, al gestionar la liberación de su hermano Fernando, quien había sido encarcelado por su presunta participación en el llamado “Maxicaso Cancún”, acusado de lavado de dinero y ligas con el Cártel de Juárez, y por el cual fue encarcelado y procesado el ex gobernador quintanarroense Mario Villanueva Madrid.
“El Chacho” recurrió al entonces senador de la República y ex candidato presidencial del PAN, Diego Fernández de Cevallos, “El Jefe Diego”, y al que fuera el titular de la PGR durante el gobierno de Ernesto Zedillo, Antonio Lozano Gracia, quienes finalmente, a través de sus respectivos despachos de abogados, lograron sacar libre y sin cargos a Fernando García Zalvidea.
Todo eso lo capitalizó Juan Ignacio, quien aprovechó el impulso para iniciar su carrera política en el partido de “El Jefe Diego”, que lo postuló el mismo año en que logró liberar a Fernando, como candidato a diputado federal por el entonces Distrito 02, que correspondía a los entonces cinco municipios del norte del estado; y ganó.
Sin embargo, cuando todo parecía que Juan Ignacio tendría una prominente y fructífera carrera política en el PAN, el partido lo descartó y le dio la candidatura a un desconocido, el dentista Rodrigo Tello Peón, por lo que, inconforme, “El Chacho” renunció a su militancia panista.
Así fue como el 18 de octubre de 2001, García Zalvidea oficializó su incorporación al PVEM, partido con el que de manera sorprendente ganó la presidencia municipal de Benito Juárez, por encima de los dos favoritos, que eran el priista Víctor Viveros Salazar y el perredista Gastón Alegre López; el dentista del PAN se fue hasta el cuarto lugar.
Fue de esa forma que en 2002 Jorge Emilio Martínez González, conocido como “El Niño Verde”, con apenas 30 años de edad, se metió a Quintana Roo por la puerta grande, por el principal municipio del estado: Benito Juárez.
Así se selló el destino político de Quintana Roo, de la mano de un joven hábil, ambicioso y mañoso: “El Niño Verde”, quien se metió hasta la cocina en el estado caribeño, que lo tiene ahora en los cuernos de la Luna, aún y cuando su partido no es el mayoritario en la entidad.
(Columna publicada en El Heraldo de Quintana Roo).







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