DIANA ALVARADO 30 DE MARZO.-La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que uno de los principales objetivos de su sexenio es reivindicar y reconocer los derechos de las mujeres ejidatarias, quienes históricamente han sido marginadas en el acceso a la tierra y a la toma de decisiones en el campo.
Durante su participación en un evento oficial, la mandataria destacó que las mujeres del sector agrario han enfrentado desigualdad en la titularidad de tierras, a pesar de su papel fundamental en la producción agrícola y el desarrollo rural.
Sheinbaum subrayó que su gobierno busca garantizar justicia agraria con perspectiva de género, promoviendo que más mujeres sean reconocidas legalmente como ejidatarias y tengan acceso a derechos plenos sobre la tierra.
Indicó que actualmente existe una brecha significativa, ya que la mayoría de los certificados agrarios están a nombre de hombres, lo que limita la participación de las mujeres en la toma de decisiones dentro de los núcleos agrarios.
Como parte de esta estrategia, el gobierno federal impulsa la entrega de títulos agrarios a mujeres, con el fin de fortalecer su autonomía económica y su participación en la vida comunitaria.
La presidenta también resaltó que este proceso no sólo implica el reconocimiento legal, sino también el acceso a programas productivos, financiamiento y apoyos gubernamentales destinados al campo.
Asimismo, señaló que se busca transformar las estructuras tradicionales del sector agrario para lograr una mayor inclusión y equidad, reconociendo el trabajo histórico de las mujeres rurales.
En este contexto, reiteró que el objetivo es avanzar hacia un modelo en el que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres en la propiedad y uso de la tierra, así como en la toma de decisiones comunitarias.
La mandataria enfatizó que esta política forma parte del proyecto de transformación social de su gobierno, enfocado en reducir desigualdades estructurales en el país.
Con ello, el gobierno federal pretende saldar una deuda histórica con las mujeres del campo, al reconocer su papel y garantizar sus derechos agrarios, como parte de una agenda más amplia de justicia social e igualdad de género en México.






