DIANA ALVARADO 19 AGOSTO 2026.- La regulación de las rentas vacacionales por parte del gobierno municipal arrancó esta segunda quincena de agosto y con ello, vienen mayores obligaciones fiscales para los “anfitriones” de estas opciones de hospedaje, quienes deberán subir sus tarifas, lo que será un respiro para los hoteles de la ciudad.
Así lo auguró Andrea Lotito, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, quien consideró positivo este cambio, pues “está comprobado que un cliente que reserva un espacio un poco más caro también gasta más en gastronomía u otras experiencias locales”.
A partir del 16 de agosto, el Ayuntamiento de Playa del Carmen puso en marcha una herramienta digital para regularizar las rentas vacacionales. Esto no implica solo que paguen el Derecho de Saneamiento Ambiental, sino que cumplan con medidas de protección civil y protocolos en contra de la trata de persona, indicó el empresario.
El ajuste de inmediato vino con el aviso por parte de la plataforma Airbnb, de que aumenta la comisión a cargo del anfitrión de un 3 a un 15%, reveló el representante hotelero.
“La nueva medida llega en un momento difícil de la economía local, pero ver este proceso como un ejercicio de recaudación sería un error, ya que poner orden en la hospitalidad local traerá muchos más beneficios a largo plazo”, alegó.
Andrea Lotito indicó que las rentas vacacionales “llegaron para quedarse”, pero lo que se busca es ponerles reglas claras, no solo por la desigualdad tributaria que mantienen con hoteles, sino también por otros desafíos que han introducido, como el encarecimiento de la vivienda y las rentas, especulación inmobiliaria, sobreoferta, ausencia de controles que suponen riesgos de seguridad y que las hacen vulnerables a trata de personas, prostitución y delincuencia.
Desde 2011, la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya ha dialogado con el ayuntamiento para lograr finalmente la regulación que arrancó esta quincena y que es “pan cotidiano” para los centros de hospedaje establecidos, señaló.
“ Así como algunos pequeños hoteles han cerrado bajo la presión de la sobreoferta, los anfitriones de las rentas cortas tendrán que reinventar su producto para lograr competir en calidad, ubicación y tarifas, o convertirse en opciones de largo plazo”, argumentó.
Por otro lado, el vicepresidente de esta asociación consideró que ahora que el ayuntamiento tendrá visibilidad sobre el número de rentas vacacionales en la ciudad y las obligaciones que cubren, deberá asumir la responsabilidad de brindar servicios públicos de calidad en colonias como Zazil Ha, Centro o Gonzalo Guerrero, en beneficio de estos visitantes.







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