Política de Hoy
Por Diana Alvarado
Sigue latente la amenaza de Royal Caribbean de construir el parque acuático Perfec Day en Mahahual pese al explosivo rechazo de los ciudadanos y la negativa de Semarnat que hizo pública en días pasados.
En su mensaje en las Redes Sociales, Royal Caribbean “lamenta” la situación pero advierte claramente que “En las próximas semanas sostendremos un nuevo diálogo… esto para avanzar de una manera que genere prosperidad compartida mediante el desarrollo de infraestructura ambiental esencial, la creación de miles de empleos locales y programas comunitarios que apoyen a la población de México”. Eso suena como un bonito discurso pero la realidad es muy distinta y no debemos bajar la guardia.
Durante décadas los quintanarroenses hemos visto a cientos de hoteles, parques temáticos y empresas turísticas apropiarse de las playas, la selva, la cultura, los recursos naturales, y explotarlos para enriquecerse más y más cada día pero, eso sí, exigir incentivos fiscales y promoción gratuita, mientras gran parte de la población carece de los servicios más elementales: falta agua, luz, calles, drenaje, alumbrado, seguridad pública y seguridad social, entre otras muchas cosas. La prosperidad en Quintana Roo ha llegado solo para una minoría mientras que los demás solo comparten la pobreza y marginalidad.
Los proyectos turísticos de Royal Caribbean en Mahahual y Cozumel, por ahora, solo dejan en evidencia el mismo modelo turístico que se ha permitido en Quintana Roo y que ya está muy agotado. Ese modelo depredador que arrasa con todo, que genera pobreza y que debe transformarse a toda costa.
Es buen momento para recordar que, desde el principio de su gobierno, Mara Lezama habló de construir un modelo turístico inclusivo, basado en la “rentabilidad económica, la preservación de los ecosistemas y la equidad social”, y hace unos meses hasta firmó con la presidenta Claudia Sheinbaum la Declaratoria de Interés Nacional del Turismo Comunitario, pero apoyar a Royal Caribbean contradice todo eso. Lo dicho, los discursos suenan muy bonitos, pero la realidad nos ha demostrado lo contrario. Mahahual y todo Quintana Roo exigen un modelo turístico diferente, que incluya la voluntad ciudadana y, sobre todo, que genere bienestar para todos, sin excepción.
Ahh, y también es urgente que se reviertan las autorizaciones para modificar el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Mahahual que dieron el Ayuntamiento Othón P. Blanco y la Sedetus el año pasado solo para beneficiar a Royal Caribbean. Solo así se podrá evitar que esa empresa avance su proyecto a espaldas de los ciudadanos.







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