DIANA ALVARADO 24 DE MARZO.-El dictamen del llamado “Plan B” de la reforma electoral comenzó su análisis en comisiones del Senado, aunque el proceso se inició sin la participación del Partido del Trabajo (PT), evidenciando diferencias dentro del bloque oficialista.
Las comisiones unidas encargadas de revisar la iniciativa avanzaron en la discusión del documento enviado por la Cámara de Diputados, como parte del proceso legislativo para su eventual aprobación en el pleno.
Sin embargo, legisladores del PT decidieron no integrarse al análisis inicial del dictamen, debido a desacuerdos con algunos puntos de la reforma, principalmente en temas relacionados con la revocación de mandato.
De acuerdo con fuentes legislativas, las diferencias giran en torno a la posibilidad de que los partidos políticos puedan participar en la promoción de este mecanismo, así como en la redacción de los alcances del mismo.
A pesar de la ausencia del PT, senadores de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) continuaron con la revisión del documento, con la intención de avanzar en la construcción del dictamen.
El inicio de la discusión en comisiones forma parte de la ruta legislativa para que la iniciativa pueda ser votada en el pleno del Senado, donde se requiere mayoría calificada en caso de tratarse de reformas constitucionales.
Las negociaciones entre Morena y el PT se mantienen abiertas, con el objetivo de lograr acuerdos que permitan consolidar el respaldo del bloque aliado y garantizar la aprobación del proyecto.
El “Plan B” electoral fue impulsado tras el rechazo de la reforma original en la Cámara de Diputados, por lo que el oficialismo busca avanzar con una versión alternativa que conserve sus principales objetivos.
Entre los puntos centrales de la propuesta se encuentran cambios en la organización electoral, reducción de costos y ajustes en mecanismos de participación ciudadana, como la revocación de mandato.
Con el inicio del análisis en comisiones, el Senado da un paso más en el proceso legislativo del Plan B, en medio de tensiones políticas entre partidos aliados que aún deberán resolverse antes de su votación definitiva.






