DIANA ALVARADO 21 DE ABRIL.-
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó que el ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán fue perpetrado por un asesino solitario y que no se trató de un hecho espontáneo, sino de una acción previamente planeada.
El fiscal José Luis Cervantes informó que, de acuerdo con las primeras investigaciones, no hay indicios de la participación de otras personas, descartando la existencia de una célula o grupo detrás del ataque.
El agresor fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, quien actuó por cuenta propia y habría preparado el atentado con anticipación, según las evidencias encontradas.
Información adicional indica que el ataque fue planeado durante varios días, incluyendo la logística y selección del lugar, lo que refuerza la hipótesis de premeditación.
Las autoridades también señalaron que el agresor portaba un arma de fuego y realizó múltiples disparos desde la Pirámide de la Luna, generando pánico entre los visitantes.
Tras los hechos, el atacante murió en el lugar, mientras continúan las investigaciones para esclarecer completamente el móvil del crimen y reconstruir la secuencia de los acontecimientos.
El caso ha sido catalogado como un evento aislado, aunque de alto impacto, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar medidas de seguridad en zonas turísticas y arqueológicas del país.
Con estas conclusiones preliminares, la Fiscalía mexiquense busca descartar teorías de conspiración o participación de terceros, enfocando la investigación en el perfil, motivaciones y antecedentes del agresor.






