DIANA ALVARADO 21 DE ABRIL.-
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, se perfila como posible nueva dirigente nacional de Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde, en medio de un proceso de reconfiguración interna del partido rumbo a las elecciones de 2027.
De acuerdo con versiones cercanas al partido, este movimiento responde a una estrategia impulsada desde el entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum para recuperar control territorial, fortalecer la estructura interna y atender tensiones dentro de Morena.
El relevo en la dirigencia ocurre en un contexto donde la gestión de Alcalde ha sido señalada por falta de consolidación interna y desconexión con las bases del partido, lo que ha generado inquietud de cara al proceso electoral de 2027.
En este escenario, Montiel destaca por su perfil operativo, ya que ha sido reconocida por su trabajo en la implementación de programas sociales, lo que la posiciona como una figura enfocada en disciplina organizativa más que en discurso político.
El posible cambio también forma parte de una estrategia más amplia, en la que se ha designado a Citlalli Hernández para coordinar alianzas y candidaturas, con el objetivo de reducir conflictos con el Partido Verde y el Partido del Trabajo.
Este reacomodo refleja la intervención directa del Ejecutivo en la vida interna de Morena, buscando evitar fracturas y consolidar la unidad del movimiento en una etapa clave previa a las elecciones intermedias.
Con estos ajustes, Morena entra en una fase decisiva, donde deberá enfrentar retos organizativos, tensiones internas y la construcción de candidaturas, en un proceso que definirá su fortaleza política en los próximos años.






