DIANA ALVARADO 23 DE MARZO.-El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, aclaró que empatar las elecciones federales con el proceso de revocación de mandato no beneficia a Morena, como ha señalado la oposición.
El legislador sostuvo que ese argumento “no resiste un análisis básico”, ya que si la evaluación ciudadana hacia el gobierno fuera negativa, una mayor participación electoral no fortalecería al partido en el poder, sino que lo expondría.
Monreal explicó que la concurrencia de ambos procesos permitiría incrementar la participación ciudadana, lo que haría más representativa la voluntad popular en este tipo de ejercicios democráticos.
Asimismo, destacó que realizar ambos procesos el mismo día permitiría aprovechar la infraestructura electoral ya instalada, lo que contribuiría a reducir costos y hacer más eficiente la organización de la jornada.
El diputado señaló que, en ejercicios anteriores realizados fuera del calendario electoral, la participación ha sido baja, con niveles que van del 7 al 18 por ciento, como ocurrió en la consulta popular de 2021 y la revocación de mandato de 2022.
En contraste, indicó que las elecciones constitucionales registran niveles de participación mucho más altos, superando el 50 por ciento en comicios recientes, lo que refuerza la idea de que empatar procesos puede aumentar la afluencia de votantes.
Monreal también subrayó que la concurrencia permitiría que la revocación de mandato alcance mayor legitimidad y tenga efectos reales, al facilitar que se cumpla el umbral de participación necesario para que el resultado sea vinculante.
Además, recordó que la revocación de mandato realizada en 2022 tuvo un costo aproximado de mil 692 millones de pesos, con un costo por voto considerablemente alto en comparación con elecciones ordinarias.
El legislador insistió en que la medida no está diseñada para favorecer a ningún partido, sino para fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y optimizar los recursos públicos.
Con esta postura, Morena busca desmentir las críticas de la oposición y defender que la propuesta forma parte de una estrategia para hacer más eficiente y participativo el sistema democrático en México.






