Por Hugo Alday Nieto
De acuerdo con teóricos del derecho contemporáneo como Ferrajoli, García Amado, Atienza, Rosler y Cárdenas Gracia, las lagunas normativas estructurales son el vicio legislativo que más daño genera en los estados democráticos al permitir el abuso de la discrecionalidad en las acciones públicas haciendo débil el principio de legalidad por ausencia de normas claras y rígidas de establezcan con claridad las obligaciones de la autoridad.
En tal sentido, y con el objetivo de profesionalizar el trabajo parlamentario diputados de todos partidos políticos representados propusimos modificaciones en el funcionamiento de las comisiones en el Congreso del Estado.
Plazos Estrictos y Orden Cronológico
Con la reforma al Reglamento de Comisiones del Poder Legislativo se busca establecer un plazo perentorio de “45 días hábiles” para que las comisiones dictaminen cualquier asunto turnado a la misma.
La propuesta incluye la posibilidad de prorrogar por otros 45 días dicho estudio en caso de ser justificado por el presidente de la comisión.
En tratándose de iniciativas que requieren consulta se propone un plazo de 180 días, tiempo suficiente para a poder realizar el trabajo legislativo.
Parlamento Abierto
La iniciativa contempla que con fundamento en el artículo 49 de la Constitución local, los trabajos de comisiones deban considerar Parlamento Abierto y en su caso, la opinión de grupos de expertos dependiendo de la materia que trate la iniciativa.
Con ello, se busca trasparentar y fortalecer con participación ciudadana el trabajo de comisiones en el Congreso del Estado.
Garantía de audiencia
La iniciativa propone que para el estudio de los dictámenes deberán notificarse a los integrantes de las comisiones al menos 24 horas antes de su votación para garantizar un voto informado.
Y de la misma forma, se pretende notificar a los promoventes de las iniciativas sobre las reuniones de dictaminación con cinco días de anticipación para manifestar lo que a su derecho convenga.
Con estas adecuaciones propuestas las comisiones estarán obligadas a seguir trabajando durante los periodos de receso para resolver asuntos pendientes sin desecharlos como ha venido sucediendo desde la constitución del Congreso local en 1974, en pleno auge del régimen priísta en donde se gestaron estas lagunas normativas estructurales que sirvieron a ese régimen para coartar la participación de los partidos de izquierda y minoritarios.
De acuerdo con Ferrajoli en su obra La construcción de la democracia, no habla de la gravedad de las lagunas normativas estructurales para los gobiernos democráticos:
“En la teoría del garantismo constitucional revisten estas nociones restringidas de antinomia y laguna. Estos dos vicios, distinguen virtualmente el paradigma del constitucionalismo rígido, caracterizado precisamente por la divergencia deontica entre el deber ser jurídico y el ser del derecho, determinada por la inefectividad de las normas constitucionales. El más grave de ambos vicios es sin duda, el de las lagunas, que a diferencia de las antinomias, no es un vicio contingente y jurisdiccionalmente reparable, sino un vicio estructural.”
Por último, esta propuesta técnica fue enriquecida mediante un ejercicio de parlamento abierto con la Barra de Abogados de Quintana Roo, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa, la COPARMEX y la Comisión de los Derechos Humanos del Estado, entre otros.
Ahora solo nos resta esperar si la iniciativa es leída, turnada y votada, o se quedará en la congeladora como tantas otras.







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