DIANA ALVARADO 28 DE MAYO.-La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, aseguró que su principal objetivo al frente del partido será “poner orden” dentro del movimiento, luego de reconocer que en los últimos años existieron etapas de “frivolidad” que generaron molestia entre la militancia.
En entrevista, Montiel afirmó que Morena no puede asumir que “todo está hecho” y señaló que una de las tareas prioritarias será reorganizar la estructura territorial y fortalecer la vida interna del partido rumbo a las elecciones de 2027.
“No pensamos que todo está hecho… vamos a poner orden”, expresó la dirigente morenista al referirse a la necesidad de consolidar los comités municipales y mantener cercanía con la militancia.
Montiel reconoció que durante “los años y meses anteriores” existieron dinámicas internas que calificó como momentos de “frivolidad”, aunque evitó profundizar en nombres o episodios específicos para no alimentar críticas de la oposición.
La dirigente sostuvo que Morena debe regresar a una lógica de organización territorial, trabajo de base y contacto permanente con el pueblo, principios que —dijo— dieron origen al movimiento encabezado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Montiel destacó que actualmente Morena cuenta con alrededor de 12 millones de afiliados, convirtiéndose en “el partido más grande en la historia de México”.
Además, señaló que una prioridad será fortalecer los comités municipales y las estructuras organizativas locales para mantener la ventaja territorial rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
La nueva presidenta nacional de Morena asumió el cargo el pasado 3 de mayo, en sustitución de Luisa María Alcalde, quien dejó la dirigencia para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde su llegada, Montiel ha impulsado un discurso enfocado en:
Combatir la corrupción interna
Evitar el nepotismo electoral
Exigir “trayectorias impecables” a candidatos
Reforzar la disciplina partidista
Reorganizar territorialmente al movimiento
Sus declaraciones ocurren en medio de tensiones internas dentro de Morena relacionadas con candidaturas rumbo a 2027, acusaciones de corrupción, disputas territoriales y críticas públicas contra algunos dirigentes y funcionarios del movimiento.
En semanas recientes, Morena también ha enfrentado debates sobre nepotismo político, filtrado de candidaturas, reorganización de estructuras estatales y el papel de nuevas figuras emergentes dentro del partido.
La dirigencia encabezada por Ariadna Montiel buscará consolidar la unidad interna del partido mientras Morena se prepara para defender la Presidencia, la mayoría legislativa y varias gubernaturas en los procesos electorales de 2027 y posteriormente rumbo a 2030.







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