DIANA ALVARADO 31 DE MARZO 2026.- La Presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en Quintana Roo, Mtra. Cora Amalia Castilla Madrid, expresó su profunda preocupación ante el derrame de crudo en el Golfo de México, al considerar que se trata de un hecho grave que evidencia negligencia, falta de transparencia y ausencia de respuesta oportuna por parte del Gobierno Federal.
Señaló que existen indicios claros de que el derrame no es reciente, sino que ocurrió desde el mes de febrero, sin que se informara de manera oportuna a la población ni se activaran protocolos eficaces de contención. Este ocultamiento ha permitido que el daño se extienda a lo largo de entre 500 y 600 kilómetros de costa, afectando directamente a estados como Veracruz y Tabasco, con consecuencias visibles en playas, pesca y actividad turística. 
“Este derrame no empezó ayer, empezó desde hace semanas y lo ocultaron. Hoy ya hay cientos de kilómetros afectados y el gobierno sigue sin dar respuestas claras. Esto no es un accidente menor, es el resultado del abandono en el sector energético”, sostuvo.
La dirigente estatal subrayó que la falta de información oficial y la ausencia de responsables identificados reflejan una preocupante debilidad institucional para atender emergencias ambientales de esta magnitud. Asimismo, advirtió que existen elementos que apuntan tanto a posibles fallas en instalaciones energéticas como a actividades ilícitas, lo que agrava aún más el contexto del incidente.
Castilla Madrid enfatizó que este tipo de eventos no son hechos aislados, sino consecuencia de decisiones equivocadas en política energética, donde se han privilegiado proyectos emblemáticos sobre el mantenimiento, la supervisión y la seguridad operativa de la infraestructura existente. 
“Lo que estamos viendo no es solo petróleo en el mar; es menos pesca, menos turismo y menos ingresos para miles de familias. Cada kilómetro contaminado es empleo perdido y oportunidades que se esfuman”, afirmó.
En este sentido, el PRI Quintana Roo exigió al Gobierno Federal actuar con responsabilidad e inmediatez, esclarecer los hechos, sancionar a los responsables y garantizar la reparación del daño ambiental y económico.
Finalmente, la Presidenta del CDE advirtió con firmeza que este tipo de crisis debe encender alertas en todo el país, particularmente en entidades como Quintana Roo, cuya riqueza natural y vocación turística dependen directamente del equilibrio ecológico.
“Un desastre de esta magnitud en nuestras costas sería devastador. No solo pondría en riesgo nuestros ecosistemas, sino el principal motor económico del estado: el turismo. Por ello, este es un tema que debe prevenirse a toda costa en Quintana Roo. No podemos permitir que la negligencia y la falta de control comprometan nuestro futuro.”